3 de mayo de 2009

Si me cansé de esperar, fue porque mi tiempo no curó ni una herida. Si me cansé de olvidar, fue porque el olvido es la pastilla suicida. Si me cansé de perdonar, fue porque cuando duele, nunca nunca nunca se olvida. Si me cansé de mentir, fue porque la verdad lastima solo al principio. Si me cansé de dormir, fue porque a los sueños no los sueño dormidos. Si me cansé de asistir, fue porque asistiendo o no asistiendo siempre empezaron sin mí.
Si me cansé de ceder, fue porque cediendo te vas muriendo en vida. Si me cansé de llorar, fue porque en las lágrimas no encontré salida. Si me cansé de siempre correr, fue porque a muchas cosas las perdí por correr noche y día. Si me cansé de mirar, fue porque mirando vi una vez a la muerte. Si me cansé de perder, fue porque una vez me desangré por perderte. Si me cansé del culo cerrar, fue por el hambre, el miedo, la guerra y la fría soledad.
Si me cansé de obedecer, de ser correcto, me corresponde ser obediente a mi padecer. Y hoy me doy cuenta que padeciendo también me canso. Siempre que no pertenezca voy a pertenecer.




-Callejeros-

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deje su mensaje después del tono.