7 de junio de 2009

Ahí estaba yo. Escuchándola hablar, decía todo lo que yo pensaba y sentía.
Era irónica la situación: le pasaba lo mismo que a mí. ¿Qué mejor que otra fuente para describir lo que sentía?
Tal vez visto de afuera no se entendía demasiado. Escuchar a alguien que le pasaba lo mismo era realmente reconfortante, me hacia sentir bien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deje su mensaje después del tono.