16 de noviembre de 2009

Dentro de tus ojos veo un lago donde un hada se desnuda para que la dore el sol. La melancolía de la tarde me ha ganado el corazón y se nubla de dudas. Son esos momentos en que uno se pone a reflexionar, y alumbra una tormenta. Todo es tan tranquilo que el silencio anuncia el ruido de la calma que antecede al huracán. De repente no puedo respirar, necesito un poco de libertad, que te alejes por un tiempo de mi lado, que me dejes en paz. Siempre fue mi manera de ser, no me trates de comprender, no hay nada que se pueda hacer: soy un poco paranoico, lo siento. De repente yo te empiezo a extrañar, me preocupa que te pueda perder, necesito que te acerques a mi para sentir el calor de tu cuerpo. Un osito de peluche de Taiwan, una cáscara de nuez en el mar, suavecito como alfombra de piel, delicioso como el dulce de leche. Dentro de mi lecho veo un ágel que suspira boquiabierto entre nubes de algodón. Junto con la luz de la mañana se despierta la razón y amanece la duda. Son esos momentos en que uno se pone a reflexionar y alumbra una tormenta. Todo es tan tranquilo que el silencio anuncia el ruido de la calma que antecede al huracán.

DE REPENTE NO PUEDO RESPIRAR, NECESITO UN POCO DE LIBERTAD, QUE TE ALEJES POR UN TIEMPO DE MI LADO, QUE ME DEJES EN PAZ. SIEMPRE FUE MI MANERA DE SER, NO ME TRATES DE CONVENCER, NO HAY NADA QUE SE PUEDA HACER: SOY UN POCO PARANOICO, LO SIENTO.

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