Nunca le importó llevarse al mundo por delante o guardarse lo que sentía hasta que el destino le susurró al oído lo que pensaba deparar. No quiso escuchar lo que éste tenía para ella: no le tenía miedo a tropezar dos veces con la misma piedra, o jugar con las cartas equivocadas. Piensa, piensa. ¿Desde cuándo le tiene miedo al fracaso? Uno más no hace nada. Lo intenta sin temores, sin tener idea del futuro, sin pensar en lo que viene..ni en lo que se fue. SÓLO LO INTENTA.- Yamila A. González
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deje su mensaje después del tono.