El sol quería bañarsePorque tenía calor.
Llevaba el calor por dentro
la luna se lo advirtió;
pero no le hizo caso,
ni siquiera la escuchó,
porque el calor que tenía
le quitaba la razón,
y hacia el caer de la tarde
se tiró al mar y se ahogó.
Al ver que se ahogaba el pobre,
el cielo se oscureció,
las estrellitas lloraban
lágrimas de compasión;
negro todo el mar se puso
de tristeza que le dio:
Sólo la luna en el cielo
muy serena se quedó.
-No os asustéis- les decía-,
que no hemos perdido el sol.
Mañana de mañanita
saldrá por otro rincón,
más fresco que una lechuga
con el baño que se dio.
A la mañana siguiente
sonriendo salió el sol.
El cielo se puso alegre,
el mar de gozo bailó,
las estrellas se reían
del susto que el sol les dio;
y la luna satisfecha,
en su cuarto se durmió.
A la mañana siguiente
sonriendo salió el sol.
El cielo se puso alegre,
el mar de gozo bailó,
las estrellas se reían
del susto que el sol les dio;
y la luna satisfecha,
en su cuarto se durmió.
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